En el aula, el paso del [b]pensamiento aritmético al algebraico[/b] suele ser un obstáculo importante. Los estudiantes entienden intuitivamente la idea recursiva de "sumar 2 cada vez" para continuar una serie, pero les cuesta dar el salto a una fórmula explícita que calcule cualquier posición directamente. [br][br]En este contexto, un recurso que puede sernos de mucha ayuda es la [b]hoja de cálculo de GeoGebra[/b]. Más allá de ser una tabla de valores, es un entorno algebraico donde podemos [b]explorar patrones, construir secuencias y descubrir la expresión general que las describe[/b].[br][br]A diferencia de Excel o Google Sheets, la hoja de cálculo de GeoGebra está conectada con la vista de Álgebra: lo que defines en una celda se convierte en un objeto algebraico que puedes usar en expresiones, gráficas o cálculos simbólicos.
[list=1][*][b]Las fórmulas empiezan con [code]=[/code][/b] como en cualquier hoja de cálculo.[/*][*][b]Puedes usar referencias a celdas[/b] ([code]A1[/code], [code]B2[/code]) igual que en Excel.[/*][*][b]Cada celda puede contener una expresión algebraica[/b], no solo un número.[/*][/list][br]Lo que hace especial a la hoja de GeoGebra es que puedes [b]dar nombre a una celda[/b] y usarla como variable. Por ejemplo, si haces clic derecho en la columna A y seleccionas [i]"Crear lista"[/i] o defines [code]n = A2[/code], ese valor se convierte en un objeto algebraico que puedes usar en otras partes de GeoGebra.