Podríamos pensar que, al resolver un problema, podría aparecer cualquier número tanto en el enunciado como la solución.
Sin embargo, no todos son aceptables en el contexto del problema.
- Por ejemplo, no deberíamos obtener un precio negativo, o una cantidad "con decimales" de personas. Es buena costumbre hacer esas pequeñas comprobaciones, por si hemos cometido algún error en el proceso de resolución.
- También puede ocurrir que, en alguno de esos problemas, aparezcan datos poco realistas. Por ejemplo, un precio demasiado bajo/alto. Cuando nos aparezca algún problema así, antes de mostrar nuestros resultados al profesor, anotaremos junto al problema:
- Cuál es el dato del problema que no te ha parecido realista.
- Entre qué valores debería estar comprendido ese dato.
Gracias a los alumnos de Beatriz Blanco, del IES Eugenio Frutos, de Guareña,
por sus observaciones sobre los datos de los enunciados.